Por: Psicólogos Mauricio Trujillo y Margarita Moñino
La dependencia emocional es un patrón de comportamiento en el que se necesita imperiosamente de otra persona por diferentes factores, puede ser a nivel emocional, físico o económico, y se puede dar en cualquier tipo de vínculo ya sea en pareja, en una amistad e incluso entre padres e hijos. A eso generalmente nos referimos al pensar qué es la dependencia emocional.
Si bien es común que las personas se sientan atraídas emocionalmente hacia otras, la dependencia puede ser perjudicial para la salud mental y emocional, ya que puede llevar a comportamientos destructivos y a la pérdida de la identidad. En este artículo, te explicaremos qué significa y algunos tips para superarla.
¿Qué es la dependencia emocional?
Este patrón de comportamiento se caracteriza por la necesidad excesiva de atención y afecto, se presenta un deseo constante de aprobación, puede haber sensación de vacío cuando la otra persona no está presente, o manifestarse como un miedo extremo a la separación o a la pérdida del otro.
Las personas que experimentan dependencia emocional a menudo tienen baja autoestima y para sentirse seguras y valiosas, dependen de la otra persona. Esto puede llevar a comportamientos destructivos, como el control excesivo, manipular o el aislamiento social.
Causas de la dependencia emocional
La dependencia emocional puede tener varias causas, algunas de ellas son:
- Baja autoestima: Las personas con baja autoestima pueden sentir que no son lo suficientemente valiosas o atractivas y, por lo tanto, se aferran a relaciones para sentirse completas.
- Traumas: situaciones como el abuso físico, emocional o sexual, pueden llevar a una persona a buscar seguridad y validación en una relación, incluso si es tóxica.
- Falta de habilidades sociales: Las dificultades para establecer relaciones pueden llevar a aferrarse a un vínculo, pues una vez establecido se siente temor a la pérdida y a la idea de empezar de nuevo.
- Miedo a la soledad: Algunas personas pueden sentir miedo a estar solas y, por lo tanto, se aferran a las relaciones.
- Patrones familiares: Los modelos de familia disfuncionales pueden llevar a una persona a repetir patrones de comportamiento en sus relaciones y aferrarse a relaciones insanas, así como las que vieron en sus padres.
Algunos de los principales síntomas de la dependencia emocional, son:
- Obsesión por la otra persona: Pensamiento constante y recurrente en la otra persona, que impide concentración y adecuado desempeño en tareas.
- Necesidad de aprobación: Para sentirse bien necesita la aprobación de la otra persona y pide constantemente su opinión, incluso para decisiones sencillas o cotidianas.
- Miedo al abandono: Puede presentarse un miedo irracional a que la otra persona la abandone, lo que puede generar ansiedad e inseguridad respecto a la relación.
- Sacrificio excesivo: Llegar a sacrificar intereses propios, metas y valores para satisfacer las necesidades de la otra persona.
- Dificultad para establecer límites: Dificultades para establecer límites saludables en la relación, lo que puede llevar a una relación tóxica.
Etapas de la Dependencia Emocional
Por lo general las personas con Dependencia Emocional, constituyen sus relaciones en las siguientes etapas:
1. Etapa de euforia: Deseo intenso de tener pareja, a tal punto de que se idealiza y se crean expectativas altas.
2. Subordinación: Se ve a la pareja como el centro de su mundo, lo que le otro desea se cumple con sumisión.
3. Deterioro: Se origina debido al desequilibrio dentro de la relación sentimental, ya que uno adopta la postura dominante y el otro la sumisa.
4. Ruptura: Relacionada a sentimientos de tristeza decepción y posible depresión.
5. Relaciones de transición: Búsqueda activa de nuevas parejas, ya que le es imposible soportar la soledad.
6. Reinicio del ciclo: Generalmente encuentra una nueva pareja con similitudes a la anterior, lo cual indicara que se reinicie el ciclo.
Las secciones sobre refuerzo intermitente y tratamiento con TCC fueron escritas por la psicóloga Angie Sabogal.
El refuerzo intermitente: por qué cuesta tanto soltar
Lo anterior puede ocurrir debido a que estas interacciones están siendo mediadas por un refuerzo intermitente. Este es un término que se emplea en psicología para hacer referencia a esos comportamientos donde la persona a la que se tiene dependencia brinda en ocasiones algo positivo —puede ser atención o acompañamiento emocional— y en ocasiones, de forma inexplicable, se muestra indiferente o con comportamientos que causan dolor; y esto, a nivel cerebral, genera una confusión interna, ya que produce una hipervigilancia, estando a la espera de en qué momento de forma intermitente volverá a recibir esa dopamina. Y, aunque estas interacciones también están mezcladas con sufrimiento, el cerebro anhela una vez más esa experiencia de bienestar y alivio.
Cabe resaltar que en estas interacciones no hay estabilidad del vínculo; por lo tanto la ansiedad, esa emoción que todos los seres humanos tenemos, se dispara debido a la gran cantidad de incertidumbre que hay sobre qué va a ocurrir y en qué momento se va a presentar el momento del disfrute o de malestar.
De acuerdo con lo mencionado anteriormente, estas sensaciones están relacionadas con una adicción, donde el cerebro empieza a generar dopamina solo hasta que recibe interacción con esa persona, y solo de esta manera experimenta alivio. Sin embargo, cuando el o la paciente intenta tomar distancia de estas relaciones, experimenta lo que se conoce como abstinencia; es decir, una sensación de malestar intenso, al punto de sentir la necesidad desesperada de volver a buscar a esa persona, llevándola en ocasiones a que se vean afectadas sus necesidades básicas como el sueño o la alimentación.
Por qué la razón no basta para dejar la relación
Las dependencias emocionales suelen ser juzgadas por la red de apoyo de la persona que está pasando por esta situación, ya que les suelen hacer comentarios como “no es para tanto” o “no puedes alejarte de esta persona porque no te has esforzado lo suficiente”. Sin embargo, en terapia nos damos cuenta de que la dificultad para soltar estos vínculos va más allá de lo que se cree: puede estar relacionada con heridas del pasado, vacíos emocionales, un temor intenso al abandono, baja autoestima y apegos; y hasta que no se aborden este tipo de dificultades no se podrá resolver a cabalidad la dependencia.
Otra variable que vale la pena evaluar en terapia es la baja tolerancia al malestar que experimenta emocionalmente el paciente, ya que entre menos tolerancia tenga, le va a costar aún más exponerse a estas sensaciones de vacío y de distancia afectiva, creyendo que es un dolor insoportable. Incluso, han llegado pacientes a referir que a veces prefieren quedarse en esa interacción que saben que les causa daño, antes de experimentar abandono o dolor emocional.
¿Cómo superar la dependencia emocional?
Superar la dependencia emocional puede ser un proceso difícil, pero es posible con la ayuda adecuada. Estas son algunas estrategias que pueden ser útiles:
- Buscar ayuda profesional: Un terapeuta puede ayudar a la persona a identificar las causas subyacentes de su dependencia emocional y trabajar para superarla.
- Aprender a amarse a uno mismo: Valorarse, amarse y aceptarse a sí mismo tal cual es e independientemente de la opinión de los demás.
- Establecer límites saludables: Decir “no” cuando sea necesario está bien, igualmente, dar valor a los intereses propios, manifestándolos y haciendo que sean tenidos en cuenta en la relación.
- Desarrollar habilidades sociales: Aspectos como la empatía, asertividad, capacidad de escucha, negociación, entre otras habilidades son clave para establecer relaciones más saludables y satisfactorias.
- Practicar meditación y mindfulness: Estas herramientas pueden ayudar a la persona a controlar sus pensamientos y emociones, y a encontrar paz interior.
- Apoyarse en redes cercanas: Acudir a quienes hagan parte de sus redes de apoyo (amigos y familiares) pueden favorecer el proceso para sanar y superar.
Qué tipo de terapia psicológica ayuda a superar la dependencia emocional?
Existen varias opciones de terapia psicológica que pueden ayudar a tratar la dependencia emocional, algunas de las que trabajamos en Insight Psicología son:
- Terapia de enfoque psicoanalítico: El objetivo es entender el funcionamiento inconsciente que lleva a la persona a generar dependencia, explorando pensamientos, emociones y situaciones que llevan a estos patrones establecidos como mecanismos de defensa o resultado de experiencias, de manera que la persona logre una comprensión profunda de sí mismo permitiendo desarrollar mayor autonomía emocional y relaciones más equilibradas.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Esta terapia se enfoca en identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen a la dependencia emocional a través de la construcción de herramientas y estrategias prácticas que la persona aplica en su vida cotidiana. También puede enseñar habilidades de afrontamiento para manejar situaciones difíciles sin depender de otros.
- Terapia de aceptación y compromiso (ACT): Se centra en aceptar las emociones y pensamientos sin juzgarlos y comprometerse a tomar medidas para mejorar su vida.
- Terapia de pareja: Si la dependencia emocional está relacionada con una relación de pareja, este proceso puede ayudar a ambos a identificar patrones poco saludables y a desarrollar habilidades de comunicación y resolución de conflictos más efectivas y asertivas.
Tratamiento de la dependencia emocional con TCC: psicoeducación y reestructuración cognitiva
Es importante explicarle a las personas que conozcan a alguien que presenta dependencia emocional, que no se trata simplemente de tomar la decisión de soltar ese vínculo: también son múltiples variables emocionales, como abordar heridas del pasado, manejo de pensamientos, sobrellevar un duelo y exponerse a sensaciones de malestar como la ansiedad. Por lo tanto, si observamos que a esta persona le cuesta de forma voluntaria salir de estas interacciones, se puede sugerirle que acuda a un profesional de salud mental para que pueda adquirir herramientas que le ayuden a soltar.
Para ello, la Terapia Cognitivo Conductual (TCC) pretende abordar pensamientos y conductas que mantienen el problema. Se inician las sesiones desde la psicoeducación, es decir, un espacio donde se le explica al paciente lo que está ocurriendo en detalle, cómo su cerebro funciona y la importancia de romper estos patrones de comportamiento que a lo largo del tiempo se están repitiendo. Asimismo, se brindan estrategias para confrontar pensamientos irracionales que pueden continuar alimentando la dependencia, por ejemplo: “es que sin esta persona no voy a poder continuar mi vida”, “creo que nadie más me va a querer”, “no merezco ser más amada/o”. Cuando se hace esta confrontación de pensamientos desde psicología se conoce como reestructuración cognitiva; allí el o la paciente aprende que hay maneras más asertivas y realistas para abordar el problema.
Cómo se trabajan las conductas impulsivas (buscar, llamar, revisar redes)
Las conductas que también se pretenden modificar a través de la terapia son el manejo de conductas impulsivas que están manteniendo esta dificultad: comportamientos como buscar a esa persona en redes sociales o llamarla, y aun así tener la capacidad de tolerar el malestar y no realizar estas acciones que tanto se anhelan, y encontrar la manera de que el cerebro encuentre otras fuentes de dopamina alternas a esa persona. Vale la pena mencionar que este tipo de motivo de consulta implica tiempo y constancia, ya que son múltiples las variables que se trabajan para que el o la paciente pueda romper esta adicción al vínculo emocional.
Si el vínculo del que hablamos es una relación de pareja, también puede ayudarte revisar nuestras claves de comunicación en pareja y qué es la responsabilidad compartida en el vínculo.
Si sientes que esta información te caracteriza, o conoces alguna persona que esté presentando esta misma sintomatología, es importante que acuda a terapia psicológica y, de esta manera, aprenda a establecer vínculos más sanos y asertivos; en Insight Psicología ¡estamos para acompañarte!
La dependencia emocional es una dificultad que puede afectar significativamente la calidad de vida de una persona. Aprender a reconocer los signos y buscar ayuda profesional es fundamental para superar esta condición. No es fácil, pero con la ayuda adecuada y un compromiso personal, es posible liberarse de la dependencia emocional y recuperar el control de la vida. Es importante recordar que todos merecemos relaciones saludables y satisfactorias, y no hay nada de malo en pedir ayuda para lograrlo.
¿Sientes que no puedes soltar un vínculo que te hace daño, aunque racionalmente sabes que deberías alejarte?
No es falta de voluntad ni “no esforzarte lo suficiente”: la dependencia emocional tiene una explicación real en cómo funciona tu cerebro, y se puede trabajar. En Insight Psicología contamos con psicólogos especializados en Terapia Cognitivo Conductual (TCC), un enfoque que te ayuda a:
✅ Entender por qué te cuesta tanto alejarte de esa persona
✅ Confrontar pensamientos como “sin esta persona no puedo continuar mi vida”
✅ Reducir conductas impulsivas como buscarla en redes o llamarla
✅ Aprender a tolerar el malestar sin recaer en el vínculo
Trabajamos sesiones presenciales en Bogotá o virtuales, adaptadas a tu proceso.
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Referencias:
Aesthesis Psicólogos Madrid (2022) Qué es la Dependencia Emocional. Tomado de: https://www.psicologosmadridcapital.com/blog/consiste-dependencia-emocional/
Clemente, S. (2022). 15 pasos para eliminar la dependencia emocional. Tomado de:
https://lamenteesmaravillosa.com/4-pasos-para-eliminar-la-dependencia-emocional/
Castro, S. (2023). Dependencia emocional no es amor. Tomado de: https://www.iepp.es/dependencia-emocional/