—Usted me pregunta quién puede ser esa persona del sueño. No es mi madre.
Con esa escena de consultorio abre Sigmund Freud uno de sus textos más breves y más discutidos. Su conclusión es desconcertante: entonces es su madre. El paciente no estaba mintiendo. Estaba diciendo algo verdadero de la única manera en que podía decirlo: negándolo.
¿Qué es la negación según Freud?
En La negación (Die Verneinung, 1925), Freud describe un fenómeno que todo psicoanalista reconoce en la clínica: un contenido reprimido puede llegar a la conciencia con la condición de ser negado. Decir “no es mi madre” permite pensar la idea sin hacerse cargo de ella.
Por eso Freud afirma que la negación es ya una forma de levantar la represión, aunque no una aceptación de lo reprimido. Lo intelectual se separa de lo afectivo: la persona puede pensarlo, pero no puede todavía admitirlo como propio.
Ejemplos de la vida cotidiana
- “No es que esté celoso, pero…”
- “No te lo digo para que te sientas mal…”
- “No es que me importe lo que piensen de mí…”
- “Lo primero que se me ocurre no tiene nada que ver, pero…”
Nadie había preguntado por los celos, por la intención de herir ni por la opinión ajena. La negación aparece antes de la pregunta, y eso es lo que la vuelve significativa.
Esto no significa que en psicoanálisis todo “no” quiera decir “sí”. El propio Freud, en Construcciones en el análisis (1937), advierte que ni el sí ni el no de un paciente se toman al pie de la letra: lo que confirma o descarta una interpretación es lo que el discurso produce después, los recuerdos y asociaciones que vienen a continuación.
Juicio de atribución y juicio de existencia
El texto de 1925 va mucho más allá de una técnica de escucha: Freud lo usa para preguntarse cómo nace el pensamiento. Distingue dos decisiones en la función del juicio:
- El juicio de atribución: decide si algo es bueno o malo, si se lo quiere dentro o fuera. Freud lo traduce al lenguaje de las mociones pulsionales más antiguas, las orales: “esto lo quiero comer” o “esto lo quiero escupir”.
- El juicio de existencia: decide si algo que está representado en la mente existe también en la realidad. Aquí aparece la prueba de realidad, que para Freud no consiste en encontrar el objeto, sino en reencontrarlo.
De esta manera, la afirmación (Bejahung) aparece como sustituto de la unión y se ubica del lado de Eros. La negación, en cambio, es sucesora de la expulsión (Ausstossung) y pertenece a la pulsión de destrucción. Con el símbolo de la negación, el pensamiento conquista un primer grado de independencia frente a las consecuencias de la represión.
Freud cierra con una observación célebre: en el análisis no encontramos ningún “no” que provenga del inconsciente. El “no” es un trabajo del yo.
Hyppolite y Lacan: la lectura de 1954
En 1954, en el seminario de Jacques Lacan, el filósofo Jean Hyppolite, traductor de Hegel al francés, hizo un comentario oral del texto de Freud. Leyó la negación desde la Aufhebung hegeliana: aquello que se niega queda a la vez suprimido y conservado. Lo reprimido aparece, pero bajo el modo de no ser.
Lacan respondió a ese comentario en dos textos recogidos luego en sus Escritos. Para él, la Bejahung es la afirmación primordial: la simbolización primaria por la que algo es admitido en el orden simbólico. Solo lo que fue primero afirmado de esta manera puede después ser reprimido. Lo que cae bajo la expulsión, lo que nunca fue simbolizado, tiene otro destino: no regresa como síntoma ni como lapsus, sino que reaparece desde afuera, en lo real. Lacan lo ilustra con la alucinación del dedo cortado del Hombre de los Lobos.
Represión, desmentida y forclusión: tres maneras de decir no
Represión (Verdrängung)
Lo que fue inscrito es apartado de la conciencia, pero no desaparece: retorna en síntomas, sueños, olvidos y lapsus. La negación es una de las formas de ese retorno. Es el mecanismo característico de la neurosis.
Desmentida o renegación (Verleugnung)
Una percepción se registra y, al mismo tiempo, se rechaza. Octave Mannoni la resumió en una fórmula muy citada: “ya lo sé, pero aun así…”. Freud la estudió en Fetichismo (1927) y se la asocia con la perversión, aunque aparece en la vida cotidiana de cualquier persona.
Forclusión (Verwerfung)
Es el término con el que Lacan, en su seminario sobre las psicosis (1955-1956), nombra el rechazo de un significante fundamental, que nunca llega a inscribirse. Como no fue simbolizado, no puede retornar en lo simbólico: retorna en lo real, por ejemplo como alucinación o delirio. Es el mecanismo que Lacan ubica en la estructura de la psicosis.
¿Por qué importa esto en la consulta?
No es una curiosidad académica. En un proceso psicoanalítico se escucha con atención lo que la persona niega sin que nadie se lo pregunte, lo que olvida, los cambios de tema y las frases que se interrumpen. El analista no impone una interpretación: señala, pregunta y deja que la persona reconozca lo que ya estaba diciendo. Es la misma lógica de la asociación libre y lo que hace posible el insight.
Distinguir si lo que está en juego es una represión, una desmentida o una forclusión también orienta la dirección del tratamiento: no se trabaja igual con una neurosis que con una psicosis.
En Insight Psicología, la psicóloga Daniela Tovar Méndez, Magíster en Psicología Clínica de la Pontificia Universidad Javeriana, trabaja desde una orientación psicoanalítica y psicodinámica, cara a cara. Acompaña a adultos, adolescentes y niños desde los 4 años, de forma presencial en Bogotá o virtual. Si quieres saber en qué se diferencia de otros formatos, lee psicoanálisis clásico vs. psicoterapia psicodinámica.
Referencias
- Freud, S. (1925). La negación. En Obras completas, vol. XIX. Buenos Aires: Amorrortu.
- Freud, S. (1927). Fetichismo. En Obras completas, vol. XXI. Buenos Aires: Amorrortu.
- Freud, S. (1937). Construcciones en el análisis. En Obras completas, vol. XXIII. Buenos Aires: Amorrortu.
- Hyppolite, J. (1954). Comentario hablado sobre la Verneinung de Freud. En J. Lacan, Escritos. México: Siglo XXI.
- Lacan, J. (1954). Introducción y Respuesta al comentario de Jean Hyppolite sobre la Verneinung de Freud. En Escritos. México: Siglo XXI.
- Lacan, J. (1955-1956). El Seminario, libro 3: Las psicosis. Buenos Aires: Paidós.