¿Sabes cómo cuidar tus emociones antes, durante y después de una catástrofe natural?
Vivir de cerca terremotos, temblores e incendios forestales —o estar inmersos en esos temas— desencadena emociones como miedo, incertidumbre y ansiedad, al percibir que estamos ante una amenaza; esto genera un aumento de frecuencia cardíaca, dificultades para dormir, sobrepensar las situaciones de lo que pasó, o lo que podría llegar a ocurrir en el futuro. Es por esto que a través de este blog en Insight Psicología queremos dejarte unas recomendaciones para gestionarte antes, durante y después de una emergencia.
Antes: cómo prepararte emocionalmente
Antes podríamos hablar con nuestros seres queridos sobre el plan de emergencia que tenemos; ten en cuenta que, a la ansiedad le gusta tener el control de la situación y, prevenir es una de las posibilidades que tenemos dentro de esta anticipación, está tener un kit de emergencia, tener un punto de encuentro claro y, que toda esta información involucre a los niños y adultos mayores de la casa; sin duda, esto disminuye la sensación de incertidumbre propia de la ansiedad.
Durante: cómo regular el miedo en el momento
Durante la situación es importante que valides el miedo, esa emoción que tiene la función de ayudarnos a movilizarnos; en ese momento, es importante aprender a gestionar esa emoción. En contraste, si sientes que no puedes hacerlo, vale la pena acudir como prevención a un proceso psicológico. Pero, si logras regular el miedo te será fácil seguir las recomendaciones de seguridad, controlar tus impulsos, incluso, al tener control de tus emociones, puedes ayudar a gestionar a otros, especialmente los más vulnerables, en este caso: los niños y adultos mayores, quienes esperan de ti una voz tranquila que les dé instrucciones claras y sencillas de qué hacer ante esta situación, validando y ayudándoles a reconocer que, sin duda es una situación que causa temor, y que es válido sentir esta emoción pero que también es necesario actuar para protegernos.
Después: qué hacer con la ansiedad que queda
Después de un sismo como el ocurrido el 10 de agosto en Colombia se han presentado emociones difíciles de abordar, y, a pesar de que el peligro ya no es inminente, las emociones quedaron predispuestas, especialmente la ansiedad, que cree que algo va a volver a ocurrir; de hecho, esta sensación se activa aún más cuando las personas se saturan de la información que aparece en noticias. También, es posible que se vea afectado su apetito, sus rutinas de sueño, ante cualquier ruido se activen, o sientan que están más distraídos, al estar sobrepensando la situación; por lo anterior, vale la pena progresivamente recordarle a nuestro sistema nervioso que está en este momento en un espacio seguro.
De acuerdo con lo anterior, es importante tener solo la información necesaria, ya que permanecer horas viendo noticias y/o videos aumenta la sensación de angustia; asimismo, vale la pena identificar las fuentes de donde se está tomando la información, ya que muchas de ellas no son confiables, y pueden llegar a modificar lo que está ocurriendo para causar aún más temor. Adicionalmente, se recomienda restaurar progresivamente las rutinas, vincularse con su red de apoyo, realizar actividades que fortalezcan el bienestar personal. Con lo anterior, no se pretende invalidar u olvidar lo que sucedió, sino ayudarnos a regular nuestras emociones que han quedado atrapadas en un escenario de catástrofe, a pesar de que ya han pasado varios días.
Cómo acompañar a los niños
En el caso de los niños, vale la pena identificar cuáles son sus cambios de comportamiento, porque pueden mostrarse más callados, tener pesadillas, o reaccionar con irritabilidad. En estos casos, como adultos, debemos reconocer que, debido a su edad mental, no saben cómo gestionar de forma asertiva lo que están sintiendo, y que nos corresponde acompañarlos e identificar qué es lo que nos están tratando de comunicar; de esta manera, podemos ayudarles a despejar sus dudas y que se expresen a través del juego, dibujos o del diálogo, cómo se están sintiendo.
Dos recursos que pueden ayudarte en casa: nuestros ejercicios de respiración para calmar a los niños y, si notas que el malestar se sostiene en el tiempo, la terapia de juego para niños, un espacio donde pueden tramitar lo que todavía no logran poner en palabras.
Cuándo pedir ayuda profesional
También se han observado personas que tienen una alta necesidad de ayudar y, de forma paralela, experimentan una sensación de culpa porque deben continuar con su vida y con sus rutinas, mientras son conscientes de que otras personas están atravesando dificultades. En estos casos vale la pena observar cómo se puede donar, acompañar o hacer parte de un voluntariado, para que esa sensación de empatía y compasión pueda fortalecer y apoyar a las personas que han resultado damnificadas.
Es en este momento donde, a nivel personal, vale la pena que revises cómo te estás sintiendo emocionalmente: si te ha sido fácil recuperar tu bienestar, o si a pesar de que las situaciones ya se han ido restableciendo progresivamente, necesitas acompañamiento psicológico. Si los síntomas de ansiedad se mantienen varias semanas, interfieren con tu trabajo, tu sueño o tus relaciones, es momento de consultar.
Si tienes pensamientos autolesivos: busca ayuda inmediata
Después de una emergencia también pueden aparecer pensamientos autolesivos, desesperanza o el deseo de no querer vivir más. Esto no es un signo de debilidad ni algo que debas resolver solo: es una señal de que necesitas atención ahora, no en unos días.
Si estás en Colombia y tienes estos pensamientos, comunícate de inmediato:
📞 Línea 106 — línea nacional de salud mental del Ministerio de Salud. Gratuita, disponible 24 horas, todos los días. Atiende intervención en crisis, ideación suicida y conductas autolesivas.
🚑 Línea 123 — emergencias, si hay riesgo inmediato para tu vida o la de otra persona.
🏥 Urgencias — acude al servicio de urgencias más cercano y pide valoración por psiquiatría.
No te quedes solo/a mientras esperas: cuéntale a alguien de confianza lo que estás sintiendo y pídele que te acompañe. Si te preocupa un niño o un adolescente, puedes leer nuestra guía sobre prevención del suicidio en niños y adolescentes.
¿Sientes que, aunque el peligro ya pasó, tu cuerpo y tu mente siguen en alerta?
Es normal que la ansiedad, el insomnio o el sobrepensar sigan presentes días después de una emergencia. Restablecer tu bienestar emocional también hace parte de tu proceso de recuperación. En Insight Psicología contamos con acompañamiento psicológico para ayudarte a:
✅ Regular la ansiedad y el miedo que quedaron activados
✅ Restaurar tus rutinas de sueño y alimentación
✅ Acompañar a los niños y adultos mayores de tu hogar en este proceso
✅ Identificar si necesitas apoyo profesional adicional
Si sientes que no logras recuperar tu bienestar por tu cuenta, no tienes que atravesarlo solo/a.
📲 Escríbenos al 312 350 3133 y agenda tu sesión.