Victima de infidelidad

Todos hemos escuchado esta historia: hombre y mujer se conocen, se enamoran, uno de ellos prueba algo fuera de la relación y, “así de sencillo”, una persona termina en el rol del traicionado, inundado de ira, tristeza, impotencia y hasta culpa. Aunque hay quienes dicen que se “veía venir” o que “eso le pasa por no cuidar lo suyo”, podríamos estar de acuerdo en que la mayoría de personas que escuchan esta historia simpatizan con la víctima de infidelidad y la sociedad se une para sostenerlo en este duro camino.

Te podría interesar: Equipo de psicólogos en Bogotá

Nos unimos porque esta es una historia que está presente desde el principio de los tiempos, y aún hoy, en la época de la mente y las relaciones abiertas, sigue muy presente. Y aún así…no alcanzamos a comprender la profundidad de la herida, ni siquiera si lo hemos vivido en carne propia. 

¿Qué significa tener una pareja hoy en día?

Para acercarnos a este entendimiento, es importante comenzar por reunir la importancia que tiene la elección de pareja, especialmente ahora. En la antigüedad nos casábamos por seguridad y estabilidad económica, y en ese entonces, el adulterio era un lugar donde buscábamos pasión y amor. Éramos capaces de satisfacer otras necesidades fuera del hogar, en la iglesia, el trabajo, clubes de actividades e, incluso los hijos.

Pero hoy, que estamos debajo de la sombrilla siempre presente del romanticismo, y que tenemos más libertad para elegir que nunca antes, la elección de pareja se convierte en un todo. Ya no se elige a alguien con quién tener seguridad, o no únicamente; ahora se elije al mejor amigo, amante, hombre, padre, hijo, hermano, trabajador, soñador y emprendedor.

Ahora que el matrimonio no es una necesidad de supervivencia, sino un proceso de meritocracia, la calidad del matrimonio puede ser malinterpretada como la fuente de valor absoluto de una persona. Desde aquí, la infidelidad tiene un efecto devastador para el sentido de valor individual. No se pone en riesgo solo la seguridad, sino la idea de quién crees que eres y cuánto vales. Y esto aplica tanto para hombres, como para mujeres. 

Es así como el lenguaje alrededor de la infidelidad se ha vuelto tan bélico, hablamos de víctima y victimario, trauma, crisis. Todo esto para representar un sentir que, aunque la mayoría de las personas experimentan, nos esforzamos cada vez más en normalizar. Pero el dolor de ser el traicionado, no debe subestimarse, pues se ha encontrado que el impacto de una infidelidad genera los mismos efectos neurológicos de un trauma y, por ende, también puede generar Síndrome de Estrés Postraumático.

Por más que le digamos a alguien que “ya no lo piense, ya no vale la pena”, el cerebro sigue reviviendo los momentos del descubrimiento, una y otra vez, activando los mismos mecanismos de miedo, dolor y enojo, que pueden ser activados en una persona que ha vivido un ataque sexual o un atentado violento. Todo esto aumentado por el duelo latente que inicia al momento del descubrimiento. El dolor es real. 

Tomando una decisión: ¿qué debe hacer quien sufrió una infidelidad?

Además del trauma que está experimentando, la persona que ha sido traicionada se ve presionada por la sociedad que juzga y pide resultados, especialmente porque quedarse en la relación puede ser la mayor vergüenza moderna ¿mantenerse en una relación donde ha habido infidelidad? ¡no! Eso les pasaba a nuestros abuelos, porque no tenían opciones, porque no podían ser libres, porque nadie los apoyaba. O por lo menos eso pensamos.  Sin embargo, la realidad puede ser algo más compleja. 

Una persona que ha sufrido una infidelidad debe:

  • Procesar las emociones que se activan: tristeza, miedo, culpa, entre muchas otras. 
  • Darle voz al trauma, enfrentar los flashbacks y las preguntas. 
  • Resignificar toda una realidad que se derrumbó, reencontrar respuestas a preguntas como “¿Quién soy? ¿Cómo es mi vida? ¿Qué tipo de relación tengo? Entre otras
  • Y tomar decisiones, entendiendo el impacto multigeneracional y social que pueden tener.  

Definitivamente no es una decisión para tomar a la ligera.

Para una persona que ha sufrido una infidelidad, es importante rodearse de seres queridos, sentirse apoyado y validado, pero también tomarse el tiempo individual para procesar la catástrofe que ha vivido, y encontrar los nuevos significados que esperan más allá del dolor. En este proceso, la terapia puede convertirse en ese espacio individual, acompañado de una guía objetiva, donde la persona pueda obtener las herramientas para afrontar todo lo que este evento trae.

Para conocer más acerca de Terapia de pareja, puedes contactarte con nosotros.

¿Te resultó útil este contenido?

Haz clic en las estrellas para votar

Votación promedio 0 / 5. Número de votos: 0

Deja un comentario

Call Now Button