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¿Qué es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)?

Niña con TDAHEl trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno neurobiológico que afecta entre el 3 al 7% de la población infantil, tanto en Colombia como en otros países del mundo. En la actualidad, se estima que 50 a 80% de las personas que tenían TDAH en la infancia continúan presentándolo en la vida adulta, generándoles dificultades en diversos ámbitos de la vida cotidiana.

El DSM-5 describe el TDAH como un conjunto de síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad, que se manifiestan a través de un patrón persistente y frecuente con el tiempo. Estos síntomas se relacionan con excesiva agitación, inquietud, falta de autocontrol, hablar demasiado, interrumpir a otros, responder antes de escuchar toda la pregunta, incapacidad para aplazar, pero también distraerse con facilidad, no prestar atención a los detalles, dificultad para recordar cosas, organizar y realizar las tareas.

¿Cúales son los síntomas del TDAH?

Los síntomas del TDAH aparecen temprano en la vida del niño, pero se vuelven más graves desde el inicio de la vida escolar, ya que durante el proceso de aprendizaje el niño necesita centrar su atención y permanecer sentado durante la clase. Es importante saber que cuando  un niño se pone de pie sin permiso, se distrae o no sigue las instrucciones, no significa que sufre de TDAH. Pero si estos comportamientos implican una deficiencia crónica en procesos de autocontrol y la capacidad de inhibir respuestas negativas a estímulos, incluso si el niño es consciente de las consecuencias, es importante consultar porque podría tratarse del trastorno. Los estudios han encontrado que estás dificultades se relacionan con una alteración en las funciones ejecutivas que son controladas por el lóbulo frontal del cerebro, que al verse comprometido produce el déficit en la inhibición de las respuestas, atención sostenida, memoria verbal y de trabajo, planificación, temporización, regulación de la emoción y fluidez verbal y no verbal.

En la familia y el colegio, este desorden es experimentado como un factor que fomenta dificultades en la convivencia y en la vida cotidiana. Los adultos acusan al niño de “no escuchar”, de no seguir las reglas y normas, de no poder completar las peticiones más simples, o reaccionar con agresión y no a tolerar la frustración. La actividad motora excesiva, el alto nivel de impulsividad que se evidencia en sus respuestas y la incapacidad para esperar su turno, antes de un evento, puede causar, por lo general, un impacto negativo en las relaciones sociales y familiares y promover un alto nivel de estrés para el que vive con el niño o adolescente. Por otra parte, los adultos suelen tildar al niño con TDAH, como desobediente, perezoso, grosero e incómodo.estudiante-tdah

Por su parte, los niños con TDAH tienden a evitar la rutina, postergan la realización de actividades y olvidar sus quehaceres diarios. Los padres describen una rutina familiar estresante porque las tareas más simples pueden llegar a ser una misión casi imposible para su hijo, por ejemplo, ducharse, cepillarse los dientes, sentarse durante las comidas, prepararse para dormir, ir a dormir y hacer sus tareas. Sin la supervisión de un adulto, él podría ponerse a realizar otras actividades sin terminar lo que empezó.

El ambiente escolar es uno de los más comprometidos en la vida del alumno con TDAH. De esta manera, profesores y coordinadores son elementos clave en el proceso de identificación de la enfermedad, actúan como mediadores o como apoyo para la familia. Por supuesto no es responsabilidad directa del colegio diagnosticar el TDAH, pero si pueden ayudar a identificar las dificultades y compartir esta información con los padres. El sistema escolar debe ser consciente de su papel, flexibilizando sus requerimientos, minimizando los riesgos, tales como fracaso escolar, rechazo, repetición, evitación y exclusión, cuyos efectos negativos sobre la personalidad del niño puede ser de tal magnitud que no siempre es evaluada y predicha por quienes definen y aplican las normas.

La identificación temprana de las señales de alerta determinará la medida en que las  manifestaciones del trastorno de hiperactividad de déficit de atención están interfiriendo en sus habilidades académicas, sociales y emocionales, y permitirán el desarrollo de una intervención que sirva para evitar que los problemas empeoren y los síntomas se exacerben, generándole un alto grado de sufrimiento al niño y a sus padres.

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