Insomnio

Insomnio

¿Qué es el insomnio?

Imagen: flickr

El insomnio es un trastorno que le impide a la persona conciliar el sueño o permanecer dormido a lo largo de la noche. En los pacientes que lo sufren, la duración y la calidad del sueño son bajas e interfiere en su vida cotidiana. Este trastorno se manifiesta con una dificultad para iniciar el sueño, para mantenerlo o mediante un despertar final adelantado.

¿Qué pasa en el cerebro?

Para que podamos dormir normalmente, nuestras neuronas deben disminuir la velocidad en la que trasmiten impulsos eléctricos y entrar en un funcionamiento lento que mantenga a nuestro cuerpo vivo, pero nos permita dejar de procesar los estímulos que provienen del exterior. En el insomnio esto no ocurre, por el contrario, la neuronas siguen funcionando en velocidades muy altas cuando la persona intenta dormir, llevándola a que no pueda conciliar el sueño o a que tenga ciclos de sueño muy cortos y constantes despertares.

¿Qué manifestaciones tiene?

  • Dificultad para quedarse dormido por las noches, a pesar del cansancio o el deseo de dormir
  • Luego de quedarse dormido, se despierta fácilmente durante la noche luego de cortos periodos de sueño.
  • Despertarse espontáneamente temprano en la mañana, sin tener la necesidad de hacerlo, a pesar del querer seguir durmiendo
  • Al despertarse, sentirse cansado o con poca energía, situación que se mantiene a lo largo del día.

¿Qué tratamientos ayudan?

  • Neurofeedback: Se busca enseñarle a la persona a modificar la actividad eléctrica de su cerebro, para que las neuronas puedan trabajar en ritmos más estables y se produzcan ondas cerebrales que faciliten los estados de relajación física y mental.
  • Psicoterapia de orientación psicoanalítica: Busca proporcionarle a la persona un espacio en donde pueda hablar abiertamente de los pensamientos, emociones y situaciones que le generan angustia, para que pueda analizarlas en profundidad y de esta manera entender cuál es el origen de su ansiedad y como se relaciona con las vivencias que ha tenido a lo largo de su vida.
  • Medicamentos: Suelen utilizarse ansiolíticos o antidepresivos, que estimulan o inhiben la producción de ciertos neurotransmisores en el cerebro, ayudando a controlar las manifestaciones fisiológicas del trastorno. Estos deben ser recetados y monitoreados únicamente por un psiquiatra.