Cómo ayuda la Terapia Cognitivo Conductual a una persona con Ansiedad


Todos hemos sentido ansiedad en algún momento de nuestras vidas. Cuando tenemos una entrevista laboral, al salir por primera vez con una persona, al tener una entrega en la universidad o en el trabajo.

Esa sensación de cierta “incomodidad, mariposas en el estómago, palpitaciones, sudoración” y pensar ¿qué voy a hacer? ¿cómo voy hacerlo?, ¿cuándo voy a hacerlo?, normalmente nos permite prepararnos para ese evento o situación importante en nuestra vida.

Pero, ¿Qué pasa cuando esta sensación de incomodidad se vuelve constante y en vez de prepararnos para tener un buen desempeño en las labores que realizamos, por el contrario, nos impide concentrarnos, nos genera un miedo constante, parece que nos “bloquea” y nos lleva a evitar realizar actividades que son significativas para nosotros como, por ejemplo, relacionarnos con otros, acceder a oportunidades de empleo o tener una pareja etc.?

¿Cúando y donde pedir ayuda?

Es en este momento en donde pedir ayuda y buscar tratamientos que nos permitan volver a desempeñarnos normalmente en nuestra vida cotidiana cobra gran importancia.

Uno de los tratamientos que ha demostrado generar buenos resultandos es la Terapia Cognitivo Conductual. Este tipo de tratamiento relativamente de corta duración, busca identificar bajo qué situaciones específicas para cada paciente se presenta el problema, y los pensamientos y comportamientos asociados a este.

Esta terapia busca que el paciente tome parte activa en su propio proceso, en donde el terapeuta puede entrenar en habilidades, modelar y moldear comportamientos en la persona para que esta a su vez los pueda poner en práctica en su vida diaria.

Estrategias para el manejo de la ansiedad

Algunas de las estrategias utilizadas para aprender a manejar la ansiedad son las técnicas de desactivación que buscan enseñar al paciente a regular su activación fisiológica, con el fin que aprendan a manejar síntomas como el aumento de la frecuencia cardiaca, o la regulación de la respiración.

Otra de las estrategias utilizadas es la reestructuración cognitiva que busca que el paciente identifique sus creencias irracionales que les llevan a sentir miedo para realizar ciertas actividades y que, a su vez, aprenda a debatir estas creencias para poder generar evaluaciones alternativas y así pueda realizar las actividades importantes para él.

También se pueden trabajar habilidades que estén relacionadas con que la ansiedad que generan ciertas situaciones, por ejemplo, al relacionarnos con los demás, en donde algunos pacientes no tienen las habilidades que se requieren para este tipo de situaciones y que son las que hacen que se genere el malestar. En estos casos se puede trabajar las habilidades sociales necesarias para establecer relaciones con los demás (aprender a saludar, iniciar y mantener conversaciones, entre otras).

Finalmente, la terapia cognitivo conductual, nos permite aprender sobre nuestra problemática, y obtener herramientas que pueden ser usadas en la vida diaria y que puede ayudarnos a manejar y regular la ansiedad con el fin de poder desempeñarnos de manera más tranquila en las diferentes actividades que realizamos en la vida diaria.

Por: Dra. Ana Isabel Rincón      Contactar

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